jueves, 11 de diciembre de 2008


¿Estas Afanado o Preocupado?

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿porqué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6: 25-33)



Había en San Francisco un hombre cuya única preocupación diaria era su comida, trabajaba todos los días pensando en como le daría de comer a sus hijos, a su esposa los lújos y las extravagancias que pasaban por su mente, pensaba en cómo haría para llevar semejante vida de gastos. Todas estas cosas hicieron de este hombre un ser inexoráble, implacble, inflexible, duro e intransigente. Un Día, Dios permitio que este hombre se quedara en la total ruina. Ya nadie compraba sus productos, consecuencia de su forma de ser, y éste empezó a enfermar. Su esposa se marchó con otro hombre, sus hijos cambiaron con él, se marcharon y le dejaron también. Despues de muchos días de soledad este hombre reflexionó sobre lo sucedido y busco la biblia y Dios le mostró el pasaje anterior. Fué entonces cuando descubrió que mal gastó gran parte de su vida afanandose por cosas que no tienen valor, que sumergió a su familia en sus afanes, combirtió su vida en preocupaciones innecesarias y despues de leer elevó una oración a Dios pidiendo perdón por haberle olvidado, por haber pasado por alto reconocer todas las cosas que tenía a diario que valían más que la plata o el oro. Empezó a buscarle a diariario y despues de un tiempo, sin estarlo pidiendo, Dios le regaló una nueva vida, una nueva esposa, hijos nuevos, trabajo nuevo y su postrer estado fué mejor que el primero.


Si la medida de tus afanes, por la comida, por el vestido, por tu cuerpo, por trabajo o por las cosas de esta vida, la cambiaras y fuera la misma por las cosas celestiales, Dios mismo se atreve asegurarte que todas esas cosas vendran por añadidura.


Todos pedimos cuanto estamos afanados. Si tu preocupación a diario son cosas materiales, tus oraciones se materializan en eso, si tu afan son tus hijos, no es fácil entrar a la presencia de Dios sin pedirle por ellos, si es un carro, una casa, un empleo, un esposo o esposa, tu mejor oración va a ser eso. Si Dios te diera en estos momentos la oportunidad de pedir un deseo como lo hizo con el rey salomón y te dijera en estos momentos.. Hijo pideme lo que quieras que se te dará... ¿Qué pedirias.. será alguno de tus afanes.. o será que como el rey salomón pedirás lo acertado. Salomón pidió sabiduria y todo lo demás le fue añadido.. riquezas, gloria, vestidos de la mejor calidad, oro entre otras cosas.


Salomón nunca fué detras de lo material, en el momento que Dios le permitó un deseo, su corazón estaba firme en algo y ese algo fue más propicio que las vanidades de este mundo, el rey sabía que no debía malgastar sus oraciones pidiendo algo que no se podía llevar si llegaba a morir o algo que se acabaría por ser material.


¿Qué le estas pidiendo a Dios?

Recuerda... Dios te quiere decir hoy ...

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.


Carol.

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